jueves, 18 de septiembre de 2014

Para mi sorpresa, Siena

       

          Preparados con nuestros billetes cogimos el bus junto con un grupo de mochileros, un par de familias y dos chicas muy agradables con las que pudimos hablar a ratos .

          El trayecto de Florencia a Siena no duro más de una hora, en el cual pudimos echarnos alguna que otra cabezada . Mi hermano se quedó bastante sopa y yo intentaba no dormirme demasiado, ¡ no podía perderme las vistas que iba a ver ! ; la abrupta vegetación que recuerda a la Primavera, las ondulaciones del típico paisaje de la Toscana , cantidad de girasoles o los cipreses a lo lejos .

          Me quedé con ganas de ver San Gimignano , Montepulciano , Arezzo o Cortona (media Toscana) y por ello , me imaginaba o quiero pensar que el paisaje es más espectacular como los extensos campos con distintas tonalidades y en medio sus antiguos caserones . Lo que nos enseñan siempre .

          Llegamos a Siena , cogimos el mapa de una de las guías y después de situarnos nos pusimos en marcha cuesta abajo en busca del hotel . Ojo al dato , en Siena todo son subidas o bajadas . Cuando vas con maletas cuesta abajo casi se agradece , lo malo es que tuvimos que subir de nuevo una de las calles con el ruido que hacían las maletas sobre aquel suelo empedrado , ristorantes a un lado y al otro de la calle , ¡ las mesas con calzos para comer en plena cuesta ! y la gente viendo el espectáculo . Mientras subía pensaba en la situación y no podía hacer otra cosa que reírme .



" Vistas desde el hotel "



" Baisilica di San Domenico; está cerrada al público "

          Al final cambié de mapa por el de la guía Michelín porque al otro le faltaban calles , y las distancias que marcaba parecían más bien para guiar a un coche en vez de a una persona que está visitando una ciudad . Salvo por ese inciso , no tardamos en llegar al alojamiento , dejar las maletas y volver al centro de Siena : mochila al hombro , la botella de agua , las guías y la cámara al cuello.

          Comenzamos a callejear y a perdernos por las calles hasta que llegamos a la Piazza del Campo .
Aquí se celebra el Palio el 2 de Julio y el 16 de Agosto prolongándose durante una semana . Se trata de una competición entre las “contradas” (cada barrio tiene su propia identidad , “ Le 17 contrade di Siena ”) en forma de una carrera hípica que lleva celebrándose desde la edad media .



“ Le 17 contrade di Siena ”






         Las carreras del Palio son muy peligrosas y por lo general , se suelen presenciar trágicos accidentes . El caballo ganador es el que consigue terminar primero las tres vueltas a la piazza con un tiempo aproximado de 3 minutos , con o sin jinete (quieren reducir el tiempo a 1 minuto) .

          Festividad no tiene por qué ir relacionado con la crueldad a los animales (o no debería de ser así) . Por mucha tradición que sea, el animal está sufriendo y encima lo quieren reducir a ¡1 minuto!: el mundo cada vez está más loco y lo único que conseguimos con este tipo de cosas es retroceder en vez de avanzar .

          Algo tan básico en la vida como es respetar a el entorno y a los seres que nos rodean , no lo hace la mayoría de la población , más bien al contrario :

El Turismo cultural está muy bien pero no sin turismo responsable .

          Después de contemplar la Piazza del Campo y familiarizarnos con algunas de las Vias , dimos con una pizzería que hacía esquina en la misma piazza , concretamente en la Via Rinaldini donde nos compramos una especie de “doble pizza” que estaba buenísima , la bebida “succo di pesca” (como no) y aunque estaba a punto de caer el diluvio universal , nos sentamos en plena Piazza del Campo a disfrutar de la comida , del ambiente y , ¿por qué no? del tiempo tan peculiar que nos estaba haciendo .





" Palazzo Pubblico (ayuntamiento) en la PIazza del Campo "



" Torre del Mangia (1338) junto al Palazzo Pubblico 
en la Piazza del Campo "

          Fue uno de esos momentos en los que nos encontrábamos tan agusto , que aunque tuviésemos un plan de visita y el tiempo limitado , no nos hubiese importado posponerlo o simplemente quedarnos allí con un gelato .

          Antes de sentarnos a comer localizamos una de las entradas a la piazza y cuando se puso a diluviar , salimos corriendo con las pizzas en la mano . En menos de un minuto se quedó el centro de la piazza vacía .

          ¡ La que calló en un momento ! , desde luego el tiempo que nos hizo en la Toscana fue un regalo . En pocos minutos comenzó a escampar. Me quedé fijandome en dos chinitos que me hicieron mucha gracia. En cuanto paró de llover salieron corriendo con sus chubasqueros y sus gorritos puestos con el único objetivo de correr y saltar sobre todos los charcos que se encontraban .
Se lo pasaron pipa .







          Continué grabando y fotografiando la otra cara de Siena en su estado más primaveral de camino a la Cattedrale di Santa Maria de Assunta (Via Pellegrini) . La catedral es lo más nos interesaba ver junto con la librería Piccolomini , ubicada en el interior de la catedral .
Compramos las entradas (que incluía la catedral , la librería , el baptisterio , la cripta y el museo) para que no tuviésemos que esperar al día siguiente las largas e interminables filas que se suelen formar .

          Pasamos la tarde conociendo las distintas Vias como la transitada Via Banchi di Sopra y Via Banchi di Sotto o el conocido callejón Vicolo di Costaccino donde se puede apreciar la majestuosidad de la arquitectura del renacimiento en sus arcos y altos muros .



" Vicolo di Costaccino "



" Arcos del Vicolo di Costaccino "

          Siena se mantiene prácticamente intacta desde la Edad Media . En 1348 sufrió un brote de peste negra que diezmó la población y desde entonces, el dominio de la Toscana pasó a manos de Florencia . 

          Pasamos por debajo de los arcos pasado el callejón Vicolo di Costaccino hasta llegar a la Piazza del Campo donde nos quedaríamos a cenar . En la Via del Porrione encontramos un establecimiento donde preparan Paninis italianos (un tipo de pan de ciabatta o roseta) . El mismo cliente puede elegir los ingredientes , además se puede pedir que lo calienten un poco . Esta exquisito y asequible de precio si vas con un presupuesto justo .



" Paninis italianos "

     

" Fotografía para la posteridad. Uno de los mejores desayunos; 
tarta de chocolate, croissant con mermelada de melocotón y café "

          Según el horario , a las 12:00 nos encontrábamos casi los primeros haciendo fila impacientes por ver con nuestros propios ojos la mezcla de estilos de la Cattedrale di Santa Maria de Assunta y del Battistero di San Giovanni (impresionantes frescos en el techo) .




          Lo que más destaca son esculturas del gótico tardío, las pinturas del Renacimiento y el diseño barroco . En sus inicios , los arquitectos decoraron el edificio al estilo románico , se trata de uno de los mejores ejemplos del gótico puro junto con el Battistero di San Giovanni , el museo y el hospital de Santa María della Scala . En su interior se encuentran los frescos del 1440 que recrean escenas hospitalarias de la Edad Media . 


          La verdad es que prometía mucho y me llamaba bastante la atención entrar en Santa María de Scala pero solo la entrada costaba lo mismo que entrar en la catedral , baptisterio (12 €) . . . 


" Cattedrale di Santa Maria de Assunta "










" Librería Piccolomini 
(en el interior de la catedral) "







" Battistero di San Giovanni "











Aquí termina nuestro paso por Italia , con la última comida en Siena en la Via dei Pellegrini junto al Battistero di San Giovann, una pizza , nuestra bebida favorita y un gran dúo que terminó de poner la guinda a este viaje a la Toscana.









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